13 de Agosto. Comienza el primer Festival de Bayreuth

Abel/ agosto 13, 2020/ Cultura, Música/ 0 comentarios

El 13 de Agosto de de 1876, el primer Festival de Bayreuth dio comienzo. Dicho festival fue ideado por Richard Wilhelm Wagner con el fin de interpretar sus obras ante el público. En la inauguración se representó rl conjunto de óperas conocido como El Anillo del Nibelungo. El festival tuvo un gran éxito a nivel artístico. No se puede decir lo mismo sobre el resultado económico, el cual fue desastroso. Este fue el motivo por el que hubo que esperar hasta 1882 para la celebración del segundo festival.

La búsqueda de un lugar para el evento

Wagner empezó a pensar en la creación de un festival para exponer sus obras en 1850. Barajó ciudades como Zúrich, Weimar o Múnich. Aconsejado por el director Hans Richter, decidió viajar a la ciudad de Bayreuth para examinar el teatro conocido como la Ópera del Margrave. Dicho teatro no le pareció inadecuado. Sin embargo, la ciudad si que resultó de su agrado. Por tal motivo, decidió crear él mismo su propio teatro. Los intentos de financiar la construcción no dieron los resultados esperados, por lo que fue necesario pedir auxilio económico al rey Ludwig II.

Teatro del Festival Richard Wagner

La construcción del Teatro del Festival Richard Wagner o Casa del Festival de Bayreuth estuvo bajo la dirección del arquitecto Otto Brückwald y se basó en los planos del edificio que Gottfried Semper quería crear en Múnich. Wagner supervisó la obra para que fuera lo más económica posible. Así, el edificio llevaba materiales simples y de bajo costo como vigas de madera, un techo hecho de tela y asientos de caña sin acolchado y casi sin ornamentación. La estructura completa no estaba realmente destinada a ser permanente, por lo que su exterior era sencillo y sin adornos. Esto cambiaba en el tema de la producción y presentación teatral, donde no se escatimó en gastos. En todo momento se dio prioridad a la funcionalidad.

Se quiso que desde cada una de las 1.937 plazas hubiese una buena visión. Por este motivo, fue colocada una rampa empinada de asientos lo suficientemente larga y alta para que el público viera solo el escenario. La idea era que la audiencia escuchara a la orquesta sin verla, por lo que se le hizo un lugar entre el público y el escenario, pero a doce metros de la profundidad. Wagner colocó los instrumentos en varios niveles. Los sonidos graves se situaban en la parte más baja, mientras que los agudos estaban a mayor altura. La suma de todos estos factores hizo que la sala tuviera una acústica incomparable.

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